domingo, 4 de abril de 2010

Cuento de las Cartas de Amor


Ellos se conocieron por casualidad, que es como se suelen encontrar los grandes amores, casi siempre por casualidad, por una llamada equivocada, por un encuentro fortuito. A ellos lo que les paso fue que el había quedado en aquel café con una persona que no vino, y claro, la vio a ella sentada en la mesa del café, radiante, asi que, harto de esperar no se corto un pelo y dijo:- “ ya que he venido hasta aquí, no puedo desaprovechar esta ocasión”. Se acerco a la mesa y dijo:- “ Me permite”- “Por supuesto” Esto solo suele pasar en las historias que te cuentan otros, nunca en la vida real, por lo general cuando dices:- “Me permites”, dicen -“ De que” A lo mejor ella estaba esperando a alguien que tampoco vino, quien sabe, yo que se, habrá que inventar otra historia en la que ella le dice “ De que”, en este caso ella lo invito a él para que se sentase, y el se sentó. Y claro, no había de que hablar, -“¿y que lees?”Lo malo fue que el no había leído nada del escritor que ella estaba leyendo, mal empezamos mal, muy mal, por ahí no. -“ Pues bonito día”Pero enseguida empezaron a profundizar, por que ella dijo -“ Si la verdad es que hace un bonito día”Y aunque no lo hiciera. Pero poco a poco el fue venciendo esa timidez que le caracteriza y fueron profundizando. Al principio el para llamar su atención contó una que otra mentira, que era escritor, luego reconoció que nunca le habían publicado nada, pero eso vino mas tarde, cuando ya se conocían mas, cuando pasaron del café a la habana con coca cola. Por entonces ya estaban descubriendo que tenían mas afinidades de las que pensaban al principio, y compartían gustos cinematográficos, y por eso el le dijo -“ Oye, y si vamos a ver esta, ¿has visto La vida es bella?” y ella- “No”,-“ Oye quedamos el fin de semana”,- “ Vale”.Y aquel fin de semana pues, yo no se muy bien si para sorprenderla o no, pero el caso es que el rompía a llorar en cada escena en la que aparecía el chaval pequeño, esto a ella le enterneció, yo quiero pensar que era de verdad. Resulta que coincidían en mas gustos, y también en lo musical, y le dijo:- “ Oye, este fin de semana toca Ismael Serrano”,- “ Ismael que?”,- “Pero a ti te gustan los cantautores?”, -“Los de verdad me gustan”.Pero él le convenció a ella y fueron. Cuando el empezó a cantar aquella de Vértigo, pues se atrevió a cogerle la mano.Y poco a poco se fueron inevitablemente enamorando, pero no por esto de Ismael Serrano, ni por el Vértigo, quizá mas por aquello de llorar con La vida es bella.


Una mañana el se levanta y al abrir los ojos se da cuenta de que esta perdidamente enamorado de ella, y quedaron entonces en aquel café en el que se conocieron por casualidad. Los momentos importantes suelen coincidir casi siempre en los mismos sitios, no estoy muy seguro de lo que acabo de decir , pero es una buena frase. Pero fue en aquel café en donde ella le dijo:- “ Sabes, creo que me tengo que ir durante algún tiempo”, -“ Yo te iba a decir casi lo contrario, que te quedaras conmigo para toda la vida”, y ella dijo -“No te preocupes por que yo estaré esperando el día que vuelva para retomar contigo este camino que emprendimos, además, cada quince días puntualmente te mandare una carta en la que te contare todo lo que hecho, todo lo que siento, todo lo mucho que te hecho de menos, y todo lo poco que nos falta para vernos”, El dijo que bueno, que vale -“Pero que si no te vas casi mejor”. Pero se fue. Fue entonces cuando descubrió que aquello no tenia remedio y que estaba perdidamente enamorado, que no había ningún elixir que hiciera que la olvidase, que no era cierto aquella de que un clavo saca otro clavo, que a veces es cierto que los amores a primera vista existen, bueno , ¿ es que acaso hay otros?.


A los quince días puntualmente llego la carta de ella toda llena de besos y de caricias, de te hecho de menos, el lloro, y esta vez era de verdad. Y guardaba las cartas con mucho cariño encima de la mesilla . Pasaron quince días, y otros quince, y otros quince, y otros quince, y las cartas se iban acumulando. Y su vida consistía en esperar a que llegara el decimoquinto día , abrir el buzón y encontrar la carta de amor en la que ella prometía volver, esperar esa carta en la que ella le diría que volvía pronto. Y pasaron años, muchos años, y ya las cartas casi no cabían el la casa, se compro una gran caja fuerte para guardar todas las cartas, por que eran su gran tesoro, por que vivía para leer las cartas que ella le había escrito, por que ella era lo que mas quería, y así pasaron creo que diez años, quince, no me acuerdo.Y un día ella, sin saber como ni porque, dejo de escribir, y al quince día el se encontró el buzón vacío, y el alma partida en dos. Ahora solo podía vivir del recuerdo, leyendo las cartas que ella le había escrito con tanto cariño, aquellas cartas eran su mayor tesoro.Un día el salió de casa, porque tenia que salir, y unos ladrones entraron en su casa. Al ver allí la gran caja fuerte no se lo pensaron dos veces, porque pensaron que debían esconder algún gran tesoro, grandes riquezas, realmente no era. Y se llevaron la gran caja fuerte.Imagínate la desolación de nuestro protagonista cuando llega a su casa y se da cuenta que le han robado lo que el mas quería, lo que le hacia sentirse vivo algunas tardes de domingo cuando no sonaba el jodido teléfono, cuando releía aquellas cartas y aquellas promesas quien sabe si falsas.Suele pasar que los ladrones son buenas personas, y este era el caso. Pero imagínate la cara de los ladrones cuando abren la caja fuerte y se encuentran montones de cartas de amor, declaraciones imposibles. El jefe de los ladrones se enfado un poquito, pues la caja pesaba, y llevarla a la guarida no era moco de pavo.Nuestro hombre vagaba casi moribundo por las calles de su ciudad, con la esperanza de encontrar alguna carta, a alguien que le hablara de una gran caja fuerte llena de cartas, perdido sin saber ya que hacer.El jefe ladrón lo que dijo es que aquellas cartas lo que había que hacer era quemarlas o tirarlas al río, lo que fuera, pero que desaparecieran de inmediato. Pero el mas joven de los ladrones era mas bueno, y se le ocurrió una gran idea.


Un día nuestro hombre llego a casa después de estar buscando toda una tarde, y al abrir el buzón ¿Adivina lo que se encontró?... Una carta. Los ladrones habían decidido mandarle las cartas tal y como ella se las había mandado, puntualmente cada quince días, por riguroso orden.Ahora él resucitaba con la esperanza de revivir aquellos momentos en los que quizá un día leería la carta en la que ella diría: -“Pronto estaré allí”.



Ismaél Serrano.

domingo, 21 de marzo de 2010

01.03.2010






En los saqueos, en la violencia, en esa agresividad animal e instintiva que explotó a lo largo de todas las ciudades de Chile que ya habían sido golpeadas por el terremoto, vimos como literalmente; el mundo se nos venía abajo, ese mundo idealizado y también, obviamente, ese mundo “concreto” que habíamos construido y del cual sentíamos tanto orgullo. De un momento a otro el enemigo “terremoto” pasó a ser la chispa que detonó la fuerza oscura y olvidada de la lucha que se vivía, desde hace mucho tiempo, en nuestra sociedad de manera silenciosa y fácilmente omitida; sólo rescatada, de vez en cuando, por académicos estudios sociológicos que nadie leerá.


El discurso pronunciado “una y otra vez” en contra de los “marginados” del sistema obligó a estos a buscar identidad al ritmo de los tambores de la omisión. Se repitió, una y otra vez, que los marginados no son más que aquellos que eligieron esa posición a pesar de las enormes oportunidades que el sistema actual les ha dado. Se creó una identidad formada por, extrañamente, “no ser parte” de ese enorme abanico de oportunidades. Una violencia que los escupió en la cara y que los marcó como leprosos dentro de la era de la globalización y el liberalismo.






El marginado, el delincuente, la prostituta, el drogadicto, el alcoholico, el desempleado, la mano de obra no calificada, la madre soltera, el que no tiene un “mínimo” de educación ... todos aquellos formaron un Chile que se nos olvidó o que creímos olvidado cuando formamos este nuevo Chile “a punto de ser desarrollado”. Pero aquellos que no tienen espacio dentro de este nuevo orden existente se hicieron visibles de manera brutal cuando ese orden desapareció; y no fue en la calle oscura, ni en el silencio de una carretera, tampoco en el olvido de un sitio eriazo: fue en nuestro propio territorio santificado bajo la premisa del orden cuando el terremoto no pudo mantener en pié la división entre normalidad y marginalidad. Producto del terremoto salieron “oscuras figuras” que vieron en nosotros a un desigual, no a un otro, sino a aquellos que los han golpeado y humillado, pero que ahora no tienen como defenderse. Un otro que los ha golpeado fuertemente con la omisión y la indiferencia, era su turno de poder vengarse sin piedad alguna contra aquellos que nunca los han tratado como iguales ... qué moral pretendíamos cuando nosotros los hemos considerado una y otra vez como anormales, inmorales, delincuentes, flojos, rascas, putos, parásitos, zánganos, etc. Por un momento se invirtieron los papeles y nos sentimos sobrepasados por el desorden; como en una pesadilla hobbesiana pudimos observar como la moral y la ley están inscritas en el hombre por la espada: la violencia como la única fuerza capaz de dar unidad a esos valores pretendidamente universales y compartidos por todos los chilenos.



Por televisión pudimos ver como existen “otros chilenos” que no son igual a nosotros; y el problema es que también ellos nos consideran diferentes... y también son chilenos. En un par de semanas más los olvidaremos ... podemos dormir tranquilos.


martes, 16 de marzo de 2010

15.03.2010

Es difícil el abstraerse de lo que pasó el día 27 de febrero pasado. De un momento a otro se nos recordó a cada uno de los chilenos aquello que parecía haber desaparecido de nuestra memoria colectiva; que somos un país que sufre de vez en cuando terremotos, y que estos dejan al país de rodillas y con un llanto generalizado.

Tal vez por eso, por nuestra amnesia, olvidamos también nuestros peores errores, o a lo mejor es la necesidad de sentirse seguro frente a una tierra que tiembla y que nos deja muertos de miedo cuando se le ocurre. Esa inseguridad ha sido histórica y basta con ver los “diarios de vida” de nuestros conquistadores españoles para darse cuenta que, hasta a ellos, les tocó vivir movimientos telúricos.





Frente a todo lo que ha pasado me es difícil el no preguntarme con respecto a nuestra seguridad, y con respecto a los frágiles que parecemos ser. Por que lo que pasó hace menos de un mes nos dejó desnudos y con una enorme patada en el hocico; pretendemos ser un país casi desarrollado que es mirado con “envidia” por el resto de América Latina, que tenemos escuadrillas de F16 y torpederos ingleses, enormes tanques Leopard y nuestra propia industria bélica, rascacielos de lujo y autos Ferrari en las calles, una gran clase media emergente con “casa propia” y con cada vez mejor calidad de vida, miles de estudiantes que hoy si pueden acceder a la universidad y cada vez menos pobres marginales ... y al parecer todo no fue nada más que una mentira; una mentira que se hizo visible con el mismo terremoto y que nos demostró que nuestras queridas fuerzas armadas aun se comunican vía FAX con el resto de las instituciones del Estado; que los aviones de la FACH sólo podían despegar después de 2 horas pasado el terremoto (la presidenta pidió un helicóptero a las 4 de la mañana y se le comunicó que podía estar disponible pasadas las 5); que SHOA tiene los equipos pero no tiene el personal capacitado; que la isla Juan Fernández pareciera que sólo es de Chile cuando se nos ocurre comer langosta; que la falta de fiscalización inmobiliaria ha permitido la existencia de edificios de cartón; que la proliferación de universidades no es proporcional a las necesidades del país y los ingenieros calculistas, sismológos o físicos brillan por su ausencia (llamen a las parvularias, periodistas o ingenieros comerciales para ver si les sirven de algo); que aun existe un Chile que sólo sale en las noticias para una desgracia o cuando rellenan el noticiario buscando lugares típicos (lease Iloca, Dichato, Punta de Papas, Coronel, etc.); que los chilenos somos capaces de saquear y pisotear al vecino cuando se encuentra de rodillas, que los ladrones no sólo se roban LCD y lavadoras, sino también hay ladrones de corbata que roban el dinero de la gente por medio de sus inmobiliarias y amigables bancos; que el terremoto nos dejó ver que existe aun “otro Chile” donde la pobreza se podía percibir con o sin terremoto; que el “país con mayor conectividad a internet y telefonía celular de America Latina depende de una manera tan frágil de los privados que quedamos todos sin comunicación por varios días; que el famoso SIC (Sistema Interconectado Central) es tan central que una falla deja sin energía eléctrica a más de la mitad de Chile (que tantos aviones F16 si dos petardos en un generador dejan a Chile a oscuras... no le cuenten a los peruanos); que ni yo ni tu sabíamos que éramos tan débiles ante una naturaleza que fue desafiada de manera brutal por nuestra soberbia con pies de barro.

Hoy más que nunca siento que este país no es lo que pretendía ser y, lo peor de todo, es que lo creímos de manera ciega... y aun lo seguimos creyendo: somos los jaguares de América Latina.

PD: Recuerden que somos un país OCDE.

martes, 23 de febrero de 2010

Sin Título #00232329



A veces sueño con un mundo en el que no hubiera que esconder lo que piensas y deseas, en el que nada pareciera ridículo a ojos ajenos, en el que uno pudiera hacer siempre todo lo posible y no se impusiera a sí mismo la censura del pudor. Diríamos siempre lo que pensamos y no trataríamos de aparentar ser cosas que no somos ni pretendemos ser, no intentaríamos impresionar a nadie, ni parecer mejores de lo que somos. Nada sería raro ni te mirarían con mala cara por confesar tus secretos más inconfesables, como si ellos no ocultaran los suyos.


No sé por qué me avergüenzo de lo que soy, de que me gusten cosas que nadie entiende, de hacer lo prohibido, de ser diferente, pero la realidad es que es así y a pesar de que me esfuerzo por cambiar esa actitud al final siempre acabo cayendo y me siento vigilado y temeroso de que los demás puedan descubrirme, como si fuera un delito pensar de otra manera o tener esta manera particular de sentir que tanto extraña e incomoda, y es que nadie admite lo diferente, quizás porque le teme o porque le cuestiona su propia realidad a la que se han acomodado y venera como única e inquebrantable.


Después, tras unos segundos de debilidad, abandono esos sueños indebidos y mirando alrededor con desconfianza, ruborizándome como si alguien hubiera podido leer tales desvaríos en mi mente, me pliego a lo establecido y me dejo arrastrar por la marea de lo cotidiano hacia ese mundo hipócrita del que soy cómplice.

miércoles, 20 de enero de 2010

Entrevista a Ilan Pappe: La limpieza étnica de Palestina

Estoy de vacaciones, al menos eso supongo y espero, ya que mi situación laboral es tan incierta como la de los dirigentes de la concertación. Pero eso no quita el hecho que de vez en cuando leo, y no sólo LUN o la Vida Afectiva y Sexual que viene los domingos con La Cuarta (mención aparte ese gran aporte a la vida “intima del chileno), sino que a veces leo “otras cosas”...


Y es por tal motivo que en mis ratos de ocio (que actualmente no son pocos) me encontré con este artículo en Internet, que espero que lean y que sirva para meditar un poco sobre esas pequeñas situaciones omitidas, marginadas u olvidadas ...





Entrevista a Ilan Pappe: La limpieza étnica de Palestina

El libro pionero del historiador israelí Ilan Pappe, La limpieza étnica de Palestina (traducción de Luis A. Noriega, Crítica, 2008; publicado originariamente en inglés en 2006), sobre los acontecimientos sucedidos en 1947-1949 que llevaron a la formación del Estado de Israel se acababa de publicar en alemán y su autor se encontraba en Austria para promocionarlo. Pocas semanas antes de que estallara la guerra en Gaza (2008-2009), Pappe respondió a nuestras preguntas de tal modo que todos los puntos que tocó siguen siendo igual de relevantes hoy que hace un año. Gaza continúa asfixiada bajo el duro bloqueo israelí, Jerusalén oriental y Cisjordania siguen invadidos por colonos judíos ilegales. Resulta más claro que nunca que Israel no se está defendiendo. Los trozos de tierra palestinos que quedan se parecen a los bantustanes sudafricanos del siglo XX y peor, a las menguantes y en trance de desaparición reservas indias americanas del siglo XIX.
Según Pappe, la limpieza étnica de Palestina continúa todavía y es una política deliberada del Estado de Israel. Por desgracia, la comunidad internacional no está haciendo prácticamente nada para detener la expansión ilegal de Israel. Pero Pappe iluminó la tarde para una audiencia compuesta de unas cien personas. Ilustró con ejemplos concretos y con un testimonio vívido cómo todos y cada uno pueden hacer algo para contribuir a la justicia y a la paz en Oriente Medio. Tanto sus investigaciones y conclusiones como sus ideales han sido considerados de forma negativa por los israelíes, y las reacciones de estos le llevaron a exiliarse de su casa de Haifa. El distinguido investigador y dedicado activista hoy es presidente del departamento de historia de la universidad de Exeter en Reino Unido y sigue investigando acontecimientos y cuestiones que muchos israelíes preferirían dejar que permanecieran enterrados y olvidados. También despierta las conciencias acerca de los sufrimientos del pueblo palestino ofreciendo conferencias por todo el mundo y publicando artículos de periódico.
¿Qué respuestas ha dado la comunidad científica a su libro?
La comunidad científica israelí diría que los hechos son correctos pero que mi interpretación es errónea. Que yo no comprendo que Israel tenía derecho a hacer lo que hizo. Pero creo que en todo el mundo la mayoría de la comunidad científica acepta las conclusiones de mi libro y acepta que hoy es parte integrante de la historia que hay que enseñar en las escuelas y en las universidades, etc.
¿Cómo han tratado a su libro los medios de comunicación?
Creo que, por desgracia, en Occidente la corriente principal de los medios de comunicación ha tendido a ignorar en libro, aunque no en Inglaterra donde el libro fue bien recibido. Creo que fue mejor recibido por los medios alternativos, los que se difunden por internet y medios similares. Fue difícil que el libro se reseñara y discutiera, especialmente en las principales cadenas de televisión. En los periódicos fue un poco mejor. Por lo tanto, creo que la corriente principal de los medios de comunicación todavía no está preparada para oír esta versión de los acontecimientos, especialmente en Estados Unidos. Incluso en Alemania es mejor. Die Zeit reseñó el libro y me hicieron dos entrevistas en los principales canales de televisión alemanes. Pero es muy difícil en Estados Unidos.
¿Qué está investigando ahora?
Trabajo sobre 1967. Hay algo de material nuevo. Quería demostrar que las políticas israelíes en los territorios ocupados en realidad tomaron forma en 1967. Y que realmente no han cambiado desde entonces. Los israelíes se decidieron acerca de los territorios [palestinos ocupados] en 1967. Nada de lo que ocurrió después ha cambiado estas políticas. Quiero retroceder hasta el mismo centro de la visión israelí: que la mayoría de Palestina les corresponde y no ven lugar alguno para los palestinos en Palestina.
¿Cómo se les puede devolver a los palestinos el lugar que por derecho les corresponde en la comunidad humana y rehabilitarlos?
Creo que hay tres cosas por las que tienen que ocurrir antes de que las cosas vuelvan a ir mejor. Creo que Israel y Occidente tienen que reconocer la limpieza étnica de 1948 y la limpieza étnica que se ha producido desde entonces. También creo que se debe hacer a Israel responsable de ello. Esto abriría el camino para una vida palestina normal. Y creo que sólo entonces se puede pedir a los palestinos que acepten a los israelíes. Creo que a lo largo de la historia hay acontecimientos similares en los que unos pueblos han pasado por este proceso: primero, reconocer que ha sucedido algo y después asumir responsabilidades. Ésta es la parte israelí del trato. Y entonces la otra perdona y acepta la nueva vida.
¿Cómo ve, en última instancia, el futuro del pueblo palestino? ¿Cree realmente que se puede llegar a una solución o que los refugiados palestinos podrán un día volver a su país?
Sí, soy optimista. Creo que existe una posibilidad de que, finalmente, se puedan garantizar estos derechos a los palestinos. Me temo que es una perspectiva a largo plazo. Mi gran preocupación es el futuro inmediato. Existe un enorme peligro de que antes de ir mejor las cosas vayan peor.
¿Qué aconsejaría a los jóvenes para aumentar la concienciación acerca de las graves violaciones de derechos humanos que tienen lugar en Israel y Palestina, y qué pasos pueden dar para evitar que ocurran?
Creo que las personas como usted deberían convertirse en VIPs. Usted debería Visitar, Informar y Protestar. No es fácil, lo sé, pero debería tratar de ver por sus propios ojos y no simplemente confiar en los de los demás. Y cuando sepa lo que está ocurriendo, decírselo a otras personas. Y entonces protestar de forma no violenta para cambiar las cosas. Pero también es importante no olvidar a la sociedad israelí, entender sus miedos y sus problemas, tener un cuadro completo. Creo que esto ayudará a hacer avanzar el proceso de paz.
¿Podría añadir algún comentario sobre un contexto más general, más específicamente sobre la comunidad internacional, incluyendo a la Unión Europea y Austria?
Existe un contexto internacional para esta cuestión. Y sin tratar este contexto nunca llegaremos a una solución. Muchas de las personas que actualmente están oprimidas, o se sienten oprimidas, son musulmanas.Creen que hay una relación entre la manera cómo los musulmanes son maltratados en Palestina y la manera cómo son maltratados en cualquier parte. Y existe esta relación. Se tiene la sensación de que Estados Unidos y Gran Bretaña están tratando Israel de una manera muy extraordinaria. Esto suscita la cuestión de por qué esta actitud nunca se ha tenido con nadie que no sea israelí, en Oriente Medio, en Asia, en África, en América Latina. Este es, pues, un contexto internacional.
También existe un contexto alemán y austriaco específico. Tienen que ver con el hecho de que mucho de lo que Israel hace se justifica por lo que se había hecho a los judíos en estos países. Creo que a los alemanes y austriacos les corresponde afrontar valientemente lo que hicieron de manera que puedan decir a los israelíes que afronten lo que ellos han hecho. Todas estas cosas son parte de la solución.
(Esta entrevista tuvo lugar el 6 de diciembre de 2008 en Amtshaus Währing de Vienna, Austria)